Los revestimientos para paredes son materiales o acabados que se aplican sobre una pared con el objetivo de protegerla, decorarla o mejorar sus propiedades técnicas (como aislamiento térmico o acústico).
¿Para qué sirven los revestimientos?
Proteger la pared del desgaste, la humedad o impactos.
Mejorar la estética de los espacios (colores, texturas, estilos).
Aislar térmica o acústicamente (en algunos casos).
Facilitar la limpieza o el mantenimiento (especialmente en cocinas, baños, clínicas, etc.).